Resumen previo
Qué se trabajó, qué quedó pendiente, cómo va el paciente y cuál es el siguiente paso.
Historia clínica, evaluaciones, conductas objetivo, objetivos, sesiones y evolución viven en el mismo expediente. No hay que buscar en carpetas: la información aparece donde se necesita.
La estructura sigue el proceso clínico: el paciente es el eje y cada pieza queda ligada a la anterior.
El acceso no se resuelve con una contraseña compartida: cada persona entra con su propia cuenta y ve únicamente lo que su rol y su cartera de pacientes permiten.
Cuando una persona deja de formar parte del equipo, su acceso se retira y los expedientes permanecen con quien sigue a cargo del paciente.
Antes de cada sesión no necesitas releer todo: el resumen te devuelve el hilo del caso.
Qué se trabajó, qué quedó pendiente, cómo va el paciente y cuál es el siguiente paso.
El expediente indica en qué momento está el caso: evaluación, línea base, intervención o seguimiento.
Cada registro conserva fecha y autor: sabes qué se documentó y cuándo, sin depender de la memoria.
Lapsi no vende datos ni los usa para publicidad. Los datos clínicos no se envían a redes sociales, tipografías externas ni servicios de analítica: se quedan donde deben estar, dentro de tu cuenta.
El tratamiento de la información personal y clínica se describe con detalle en el aviso de privacidad y en los términos y condiciones, incluidos los derechos ARCO y el procedimiento para ejercerlos.
Crea tu cuenta profesional y documenta el caso completo desde la primera sesión.
Cómo se organiza el proceso completo, del alta del paciente al seguimiento.
Línea base, instrumentos y medición del cambio dentro del expediente.
Cartera compartida, permisos por rol y administración del equipo.